viernes, diciembre 29, 2006

Días agetreados...




En realidad, tengo un tanto de suño, mucho cansancio, mis ojos se cierran, pero mis manos, me llevan a escribir, quizá nada muy importante, tal vez algo que actualice un poco este espacio, abierto a las letras, narraciones y muchas otras cosas...

Estos días han sido cansadores, pero sumamente buenos, de esos cuando el cuerpo ya no puede más y la mente pide un poco de vacaciones, pero el alma se siente tranquila y feliz...

Días agetreados, donde se vive a mil por hora, pero disfrutando cada segundo, devolviendo los instantes que mis otras obligaciones tomaban para sí el resto del año...compartiendo esos momentos de luz y de oscuridad, de alegrías y de tristezas con quienes quiero... tratando de hacer perdurar las cosas buenas, arreglando las que no lo son tanto y tratando de disfrutar los que son mis últimos momentos con alguien demasiado especial...

La buena música, la buena compañía y los buenos momentos ameritan el cansancio y mucho más....

Ahora, me queda dormir, algo que desde más menos una semana no hago como se "debe"...algo que si bien no me mantiene viva (porque puedo soportar un par de días más sin dormir) es necesario absolutamente en este momento, pues mis manos tienen sus venas hinchadas por el calor, mis ojos tienen ojeras por la falta de sueño, mis piernas gritan de cansancio...

Sólo agradezco a Alá que tenga todas las partes de mi cuerpo...
porque sin los pies, quizá hubiese sido muy difícil caminar
por todos los lugares de Valparaíso por
los cuales he andado en estas semanas,
sin mis ojos, no hubiese visto
tantas cosas y personas maravillosas...







jueves, diciembre 21, 2006

Dependencia Emocional.

Hace unos días odiaba una palabra... de hecho sé que tú también la odiabas estuve pensando en ello un par de semanas, tratando de saber qué tan malo era y si yo, también lo era...

Luego de mucho pensar, de atrofiar un par de neuronas y de descansar decidí llegar a un acuerdo mental... una parte de ese gran acuerdo dice que yo si he sido dependiente emocionalmente, de hecho lo he sido muchas veces y no he dejado de serlo, por otra parte también dice que todas las cosas llegan a su límite, que podemos ser dependientes de seres y cosas pero cuando no nos compartimos hacemos una de las cosas más horrendas del mundo.

Mis relaciones con un sin número de personas me hacen dependiente de alguna manera, con unas es mi razón para ser feliz, con otras una forma de ayudar al mundo, y con muchas otras forma parte de mi existencia un tanto extraña dentro de este mundo.

Me hice dependiente Sol, pero no he muerto sin ella, a los Martes pero he estado muchos de ellos sin tí, a los saludos cariñosos y con sonrisas durante la mañana, pero ahora al no tenerlos durantes estas vacaciones aún no muero, los extraño, sí eso es sin duda importante, pero no por eso mi vida deja de seguir su curso, al contrario, aveces vivir con los recuerdos es bastante positivo.

Me he hecho dependiente a tantas cosas en estos años, como por ejemplo de escribir, pasó un período donde expresarme oralmente se me hacía difícil por el hecho que consideraba que me expresaba muy bien escribiendo...

La dependencia emocional, no nos mata tanto como pensábamos, al contrario nos une, nos hace seres que amamos, que sentimos, que queremos... seres sentimentales, sencibles a los cambios y abiertos a las nuevas posibilidades... a los nuevos caminos y nos prepara para lo que viene...

Nacimos dependientes, de nuestras familias, de nuestro padre y por sobre todo de nuestra madre, seguimos desarrollándonos y ya no somos tan dependientes de nuestras madres, pero continuamos siéndolos de las tías del Jardín o de los juegos con nuestros amiguitos, entramos al colegio y lo somos nuevamente de los profesores (en este período nuestra relación con ellos es estrecha) luego de nuestros amiguitos... después pasamos a la Enseñanza Media, y somos dependientes de muchas más cosas... de nuestros amigos, familiares, y personas que llegan a rodearnos y a llenar nuestras vidas...

Crecemos...formamos familias y ya somos dependientes de nuestras parejas...de nuestra propia familia y hasta de nuestros hijos... luego de los nietos... de los amigos que fueron para siempre... de la existencia de un Dios...

Y como vemos, ninguna de esas cosas son negativas, pues la dependencia emocional es una forma positiva de querernos siempre y cuando sepamos compartirnos.

Compartir es una de las cosas que nos enseñan cuando somos niños y una de las más útiles cuando somos grandes..

domingo, diciembre 17, 2006

Y llegué nuevamente, con ganas de escribir... a este lugar que sé, lees, aunque no comentes, pero sabes? eso no me importa, porque hay algo que vas más allá de comentarios... eres fiel testigo de mis pensamientos plasmados en unas líneas y con unas letras color café...

MAKTUB, no? creo que pensar eso es mucho mejor estaba escrito que cada palabra fuera leída y que tú, callaras, como uno de los secretos más grandes que he contado sin saberlo...

Fuiste testigo, quizá a mí me hubiese gustado ser testigo de muchas cosas, pero por razones que escapan a mis posibilidades no lo he sido, pero eso hoy poco importa...sólo importa que veas que todo es retribuído y que cada cosa siempre se devuelve, pues Newton no estaba tan equivocado, mal que mal, la física y todas las ciencias nacen a partir de la vida.

Gracias por leer las líneas y ser,
al igual que este sitio,
un testigo mudo de mi vida...

lunes, diciembre 04, 2006

Racconto, de un año que fue por un momento "el peor de mi vida"



El año que comienza a irse de los calendarios (quizá no de mi vida), fue catalogado de muchas maneras, de hecho creo que es una de las cosas a la que últimamente más apelativos le he puesto.



Comenzó como todos, fuegos artificiales y los mejores deseos, quizá no las mejores ganas, pues en mi celular habían mensajes de texto que hablaban de miedos y temores, los que salían con mi nombre decían que nada cambiaría y que el tiempo no importaba realmente, debo confesar que también tuve miedo, estaba totalmente aterrada, pues el cambio de año no era sólo eso, sino también significaría la lejanía física de alguien a quien yo quiero demasiado.

Luego siguió su curso normal, llamadas diarias, salidas, tu cumpleaños y luego el mío, tu cumpleaños lo pasamos juntas, de hecho, fue realmente genial...el mío? lo pasé arriba de un bus, mi destino era el sur, esas vacaciones fueron geniales, las termas fueron demasiado energizantes, semanas donde la existencia de un pc se me olvidó, donde todo se remitía a respirar aire puro no para vivir, sino para oxigenarme y seguir viviendo...

Pasaron las semanas y ya estaba comprando útiles y ropa para el Liceo, todo se me hacía tan raro, pensar que no estaría con muchas de mis amigas me hacía desvariar...

Entré al Liceo, quedé en un curso, donde era todo un tanto "frío", y realmente no me sentía cómoda, tantos números en el aire me molestaba, a ratos creía estar tratando con entes creados a partir de fórmulas físicas y no con personas con sentimientos...

Y así, llegó la ida de Sol, en aquel sexto mes del año, eso me marcó, me hizo caer en un abismo del que puedo decir, aun no me recupero, fue todo tan difícil, las primeras semanas, donde lloraba a diario, donde me sentía tan sola y todo era una islita negra, sin ninguna luciérnaga que me dijera que hay un nuevo camino, después y respecto a mi curso, las cosas comenzaron a tener diferentes matices...pero aún me sentía sola y necesitaba algunas cosas o personas nuevas... comencé a odiar muchas cosas, pues estaba en un curso que no me gustaba, tenía horas de un ramo que odiaba (en realidad comencé a odiarlo en la media), los que se hacían llamar amigos estaban dejándome de lado porque no sabían como afrontar la situación ya que para todos era algo que nunca habíamos vivido, y más encima estaba en un curso donde no me sentía cómoda, el ambiente era tenso, todos competían y no les importaba nada, los sentimientos estaban en un papelero, botados...

Fueron meses donde las cosas no iban para nada bien, pues cada día tenía menos ganas de seguir, lo único que me hacía respirar era saber que en algún momento del día, había alguien que en la lejanía sufría tanto como yo...eso me mantenía en pie, todo era saber que Sol no estaba bien y que tenía que hacer lo imposible para que no lo estuviese...

Comencé a ver las cosas de manera diferente... pues llegó mucha gente nueva a mi vida, gente con la que podía hablar de Sol sin llorar, gente que sí se ocupaba de lo que me sucedía, otros sólo sonreían y me abrazaban sólo con eso bastaba, pues en este caso no era un problema de sintaxis, como para utilizar palabras, era un problema de lejanías, de cariños, de una amistad que se veía a veces disminuida al lado de las distancias y el tiempo...

Traté de crear estrategias mentales, para hacer que las personas que conformaban mi curso se acercaran un poco... de repente me topé con una persona que se sentía cercana a mí y que compartía muchas de mis ideas, y me percaté que no era sólo esa persona, sino que eran como cinco, por lo que me aferré a ellas sin saber nada, sólo creyendo que si no lo hacía moriría de pena...

Traté de hacer muchas cosas, de hecho, creo que a veces quedaba sin fuerzas, porque mi pena se veía bastante aumentada, viendo que estaba en lugares a los que si bien llegué por equivocación no me estaban gustando...

Los robots se fueron convirtiendo en personas, la humanista fue siendo parte de los robots, tanto como ellos de ella... la tristeza por Sol está hasta el día de hoy, pero los llantos ya son cada día aminorados puedo extrañarla, pero ver esos rayos en mi cara me hace feliz...

Un par de personas... si los nombrara estoy segura que no serían “un par” pero debes estar seguro (a) que si estás leyendo esto es porque formas parte de esto, pues no cualquiera y de simple curiosidad leería lo que escribo...

Después las cosas pasaron un tanto rápido, supe que mi padre sería operado, pero no supe de qué sólo sabía que sería intervenido... no sabía lo que esperaba por nosotros... (acabo de llegar a un punto que creo no he superado, algo de lo que n puedo hablar con alguien a la cara...) Mi papá tenía esa enfermedad maldita y sólo lo supe cuando lo vi con millones de tubos en su cuerpo y oxígeno, la cara de mi hermano, me decía que algo no andaba bien, llegué a mi casa ese día y así era, mi madre me lo dijo, las cosas no andaban bien, ese fue otro bajón gigante, al otro día fui a clases porque no quería estar sola en casa, sí, esa fue la razón, necesitaba un abrazo de esas personas que ya no eran robots un simple “estoy contigo”... y así fue lo obtuve, me acompañaron, aunque muchos no supieron qué decir con su compañía me bastaba...

Pasó y mi papá se recuperó casi milagrosamente, Alá nuevamente había hecho que saliéramos del hoyo...

ya no corría como antes sólo podía avanzar, pero a medida que lo hacía las relaciones humanas a mi alrededor crecían...

Y así continuó el año, con muchas cosas por hacer, llegó la consolidación de un gran proyecto, en realidad de un sueño, estuvimos noches enteras creando cosas por las cuales cumplir nuestros sueños... hasta que llegó el momento donde lo teníamos en nuestras manos, el momento del enfrentamiento con los demás, un enfrentamiento que fue absolutamente agradable...algo que me hizo creer que no todo había sido tan malo...

Comencé a trazar líneas, sabía con quienes debía establecer relaciones, sabía que si bien el regreso de Sol no sería inmediato podía aprovechar los momentos al máximo... y que ella también era capaz de hacerlo...

Las cosas continuaban bien, las notas subían, sin el más mínimo esfuerzo... las relaciones humanas se fortalecían, papá comenzaba su recuperación, y yo estaba con tantas cosas que por primera vez desde que tenía conciencia, trataba de utilizar el tiempo a mi favor...El curso se afiató tanto, que no podía salir de esa sala sin despedirme de ti (sí, de ti, no llores con el texto, las cosas son ciertas, pero esas lagrimitas no me sirven, una sonrisa tuya sí y lo sabes)...La catarsis ayuda en los textos como estos, la sinceridad en los momentos cuando tengo que decir algo a alguien, la felicidad sirve para ser transmitida a quienes no siempre lo estaban...Los demás ayudaban a que mi vida volviera a ser la novela color rosa sobre la cual escribo...En consecuencia puedo decir que el año sí tuvo cosas malas, muchas en realidad, pero todo se podía arreglar, pues siempre hay una luciérnaga, somos nosotros quienes no la vemos, mi vocación se hizo una religión, mi religión se hizo mi razón para vivir, mi razón para vivir se hizo demasiado grande, tanto que no quiero morir...El curso al que llegué por “equivocación” se hizo un acierto, los robots se transformaron en personas que demostraban su cariño, dándome rayitos de Sol a diario...Los nuevos “conocidos” se transformaron en mis nuevos amigos...Dios se transformó en Alá, las señales y a escritura en un estado anímico y una forma de vida... Después de todo, el año no fue tan malo... logré superar cosas y las demás las superaré en el camino...

Agradezco a quienes se ocuparon por hacer de todo
algo más agradable y a quienes me hicieron ver
que muchas de las cosas las podía superar.

Agradezco a ti que eres una de las pocas personas
que me dicen que estoy equivocada,
a ti, que me saludas con ese abrazo a diario y
esa sonrisa que sólo tú sabes dar.


A ti por estar al otro lado del pc ayudándome
en los peores momentos...

Y en primer lugar a Alá, quien me hizo ver
el Sol al lado... siempre cuando no lo estaba.

Te agradezco Sol por darme la oportunidad de vivir
todas estas experiencias y poder contarlas...



Natalia.