Ayer, luego de once meses sin un abrazo tuvimos una conversación demasiado profunda, pero mientras estábamos dentro de ella no podíamos darnos cuenta de las cosas que nuestros dedos iban escribiendo... fue luego de muchas horas donde dimensioné todo, sin saberlo Alá nos había dictado el verdadero fin que tuvo siempre nuestra lejanía física...
Porque eso fue, él nos dictó todas y cada una de las razones, pero lo que es más importante aun es que nos dio el pie para comenzar a cumplir esta nueva prueba... porque no veo otra forma en que tú puedas regresar.
Esa razón fue perder los miedos, sé que tenemos los mismos, pero también estoy consiente que voy medio paso adelante, por lo que puedo ayudarte, porque no logro ver ningún otro sentido de las cosas y porque sé que todo lo que me sucedió es para ayudar a otros, para saber qué se siente... y saber qué es exactamente lo que quieres que te digan.
Sé que hoy, la mayoría de nuestras conversaciones se basan en recuerdos y en sueños de lo que algún día deseamos que suceda y no me molesta en lo absoluto, porque es nuestra forma de
no perder el hilo de lo que nos une.
Ahora, queda dar ese pasito que falta y no temas ni dudes, puede que sufras y sientas que mueres en algún momento, pero esa vez, yo estaré contigo, como tú estuviste conmigo.
No temas, que las decepciones serán sin duda...
No temas que yo estaré contigo...
No temas que puede llegar alguien valioso a tu vida...
No temas, que te darás cuenta que no estamos solas en esta vida...
No temas, que cada vez que te caigas, lo haré contigo...
No temas, porque mi confianza está allá contigo -al igual que mis fuerzas-
Sólo deseo, que ahora vamos paso a paso, cumpliendo lo que
maktub, porque esas es una de las tantas razones de nuestras existencias...
Espero que no temas, porque recuerda, yo he logrado encontrar a otros seres semejantes, pero está claro quién es más importante y está claro, que nadie ha logrado serlo como tú lo has sido, porque la complicidad, los pensamientos y acciones al mismo tiempo, las historias llenas de felicidad, llantos, la música brasilera en común, las letras y las utopías políticas en común no se logran de un día a otro y mucho menos, con cualquier personaje.
Ahora, demos el paso, tómate de mi mano, que yo me aferraré a cada palabra tuya, a cada respiro lejano...