La gente corre, como si la vida fuera una carrera
pelean, como si todo estuviese envuelto en un ring
hablan, como nunca antes
sienten, cómo han reprimido tanto
piensan que el acto mismo de pensar es un pecado
escriben porque quizá así se liberen,
pero saben que mientras escriban a la nada
poco sentido tendrá,
las letras fueron inventadas para ser descifradas
como los sentimientos para ser sentidos,
¿Qué pasa con los libros que se escriben, pero que
nunca se publican?
¿Qué pasa con las cosas que queremos decir, pero
mueren en el silencio?
¿Qué pasa con lo que sentimos si no lo demostramos?
y es allí el gran punto, las letras esas que son tan personales
que no tienen filtros y que no son mostradas, agonizan y mueren
en el anonimato...
Pero eso no es ningún pecado, porque los secretos son propios de cada persona, quizá hasta haga más místico todo el ciclo de leer, si escribiéramos todo, si algún día pudiésemos plasmar todo en letras no habría necesidad alguna de hablar, de sentir, ni de vivir...
¿Por qué decimos tanto, pero a la vez tan poco?
Puede que sea porque buscamos el descubrimiento.
Cuando hablamos o escribimos y no tenemos idea de qué hemos escrito y hablado a la vez perdemos la conciencia, dejamos fluir todo lo que tenemos retenido, porque cuando decidimos mostrar un algo de nuestra vida sin tapujos es cuando hemos llegado a aquel punto de sinceridad propia necesaria para formar un algo al que no hay que ponerle nombre...
*El texto de arriba, fue sin pensar en nadie... pero en todo a la vez.
De poder se puede, el querer es otro gran punto =) Eso, Pequeña Saltamontes.