
Y pareciera que han pasado por lo menos diez años, desde que todo terminó para dar comienzo a una nueva etapa, pero no, son momentos como los de esta semana los que te recuerdan que no han pasado diez años y que si hubiesen pasado poco importa, pues los tesoros que encontraste hace años siguen estando allí, a pesar de sus nuevas responsabilidades, a pesar de todo aquello que los encandila, siguen estando, para ti, cuando los necesites. Eres bendecido, de poder contar con tales almas, con tales pilares que son tan firmes que cuando tú pierdes la estabilidad son capaces de devolvértela, en un solo segundo, con solo un par de palabras.
Gracias Eternas.
Hari Bol.