miércoles, abril 12, 2006

Morirá...

Morirá mi cuerpo, pero no mi alma,
no morirán mis pensamientos,
sentimientos ni palabras.

Mi espíritu seguirá intacto,
podrá seguir creciendo y viviendo
como si yo, siguiera siendo la misma
que vieron en todos los momentos.


No podrán ver mi cuerpo,
pero si sentir mi presencia
la cual será como el silencio.

Simplemente después de morir
seguiré siendo yo,
la misma que vivió
y ahora tuvo que partir.

No quiero que se acostumbren a que yo hable
en su idioma,
ya que cuando no me puedan escuchar sepan que el silencio
es mi respuesta.

1 comentario:

maria teresa dijo...

hola ta bonito el poema, es singular, como uno piensa en morir cuando la vida esta hecha para vivir... ja

no se q mas escribir asi q me voy...

xaus