Hace unos días odiaba una palabra... de hecho sé que tú también la odiabas estuve pensando en ello un par de semanas, tratando de saber qué tan malo era y si yo, también lo era...
Luego de mucho pensar, de atrofiar un par de neuronas y de descansar decidí llegar a un acuerdo mental... una parte de ese gran acuerdo dice que yo si he sido dependiente emocionalmente, de hecho lo he sido muchas veces y no he dejado de serlo, por otra parte también dice que todas las cosas llegan a su límite, que podemos ser dependientes de seres y cosas pero cuando no nos compartimos hacemos una de las cosas más horrendas del mundo.
Mis relaciones con un sin número de personas me hacen dependiente de alguna manera, con unas es mi razón para ser feliz, con otras una forma de ayudar al mundo, y con muchas otras forma parte de mi existencia un tanto extraña dentro de este mundo.
Me hice dependiente Sol, pero no he muerto sin ella, a los Martes pero he estado muchos de ellos sin tí, a los saludos cariñosos y con sonrisas durante la mañana, pero ahora al no tenerlos durantes estas vacaciones aún no muero, los extraño, sí eso es sin duda importante, pero no por eso mi vida deja de seguir su curso, al contrario, aveces vivir con los recuerdos es bastante positivo.
Me he hecho dependiente a tantas cosas en estos años, como por ejemplo de escribir, pasó un período donde expresarme oralmente se me hacía difícil por el hecho que consideraba que me expresaba muy bien escribiendo...
La dependencia emocional, no nos mata tanto como pensábamos, al contrario nos une, nos hace seres que amamos, que sentimos, que queremos... seres sentimentales, sencibles a los cambios y abiertos a las nuevas posibilidades... a los nuevos caminos y nos prepara para lo que viene...
Nacimos dependientes, de nuestras familias, de nuestro padre y por sobre todo de nuestra madre, seguimos desarrollándonos y ya no somos tan dependientes de nuestras madres, pero continuamos siéndolos de las tías del Jardín o de los juegos con nuestros amiguitos, entramos al colegio y lo somos nuevamente de los profesores (en este período nuestra relación con ellos es estrecha) luego de nuestros amiguitos... después pasamos a la Enseñanza Media, y somos dependientes de muchas más cosas... de nuestros amigos, familiares, y personas que llegan a rodearnos y a llenar nuestras vidas...
Crecemos...formamos familias y ya somos dependientes de nuestras parejas...de nuestra propia familia y hasta de nuestros hijos... luego de los nietos... de los amigos que fueron para siempre... de la existencia de un Dios...
Y como vemos, ninguna de esas cosas son negativas, pues la dependencia emocional es una forma positiva de querernos siempre y cuando sepamos compartirnos.
Compartir es una de las cosas que nos enseñan cuando somos niños y una de las más útiles cuando somos grandes..
1 comentario:
Soy el 300!!
jajaja
t quiero.
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