sábado, marzo 03, 2007

Incongruencias


El tiempo es una de ellas

y de las peores,

lo odié por mucho

pero ahora lo valoro infinitamente, pues es él

quien me ha enseñado que mientras pasa

puedo llegar a ser más fuerte...


Creo haber dicho más de una vez

que no creía en el Karma, pero

claramente forma parte de Maktub,

por lo que debo aceptarlo como una parte más

de aquella filosofía un tanto extraña de vida que llevo...


Dije más de una vez que mis amigos eran

parecidos a mí, pero luego,

me di cuenta que cada uno de ellos eran diferentes

aunque pensáramos sobre muchos temas parecido,

estaba claro, que en el fondo, todos eran muy distintos y estaba

en eso la magia, porque el aceptarlos y el que

ellos me aceptaran formaba parte de la fortaleza o debilidad de

cada relación...


Creo haber sentido cero cariño por

los perros, y hasta molestia por sus ladridos,

hoy ellos forman parte de mis escritos y

de aquellas descripciones de la noche en Valparaíso,

aquella ciudad en la que vivo, en la que ellos -los perros-

no descansan...


Quise alejarme de personas, de muchas personas,

pero ellas no me dejaron sola, de hecho,

hicieron que mi sentido de “libertad” y de “soledad” tan preciada

cambiara mucho...


Traté de odiar la distancia, pero

poco a poco ella se encargó de enseñarme

que a veces es una buena opción para

revitalizar relaciones y más aún,

reconstruirlas y hacerlas cada vez, más fuertes...


Así una y mil cosas, la vida

es quien paso a paso nos va

mostrando sus atributos,

es ella quien nos enseña, que

siempre tenemos dos opciones

y somos nosotros quienes escogemos...

2 comentarios:

Pequeña Hei dijo...

OOOOOOOOooooooooooooooooooooooohhh, me encanto...
estoy de acuerdo con eso, de hecho hace un tiempo habia llegado a la misma conclusión, la causa-copnsecuencia es parte de MaKtUb!

A veces la distancia nos ayuda!
y la cercania nos hace mal...
uums!

ya niña!
te kero!

chaulin

Anónimo dijo...

Descanso


El sol bañando este rincón
luz, calor, paz interior.
De no ser así
todo se hubiese vuelto rígido,
frío, encarcelado, sólido.
Falto de libertad.
El murmullo de allí adentro
corroe los ventanales,
aún así llegan hasta acá mareados,
perdidos, casi desvanecidos.
El viento empuja todo,
menos el sol.
Lo único que parece mover al sol
es el tiempo.
El tiempo mueve todo
en su marea de energía infinita,
de movimiento perpetuo.
El tiempo es como el aire,
si nos falta nos morimos,
si nos sobra lo desperdiciamos.
¿Y en su justa medida?

Que se yo...
Algunos hacen poesía.