
El tiempo es una de ellas
y de las peores,
lo odié por mucho
pero ahora lo valoro infinitamente, pues es él
quien me ha enseñado que mientras pasa
puedo llegar a ser más fuerte...
Creo haber dicho más de una vez
que no creía en el Karma, pero
claramente forma parte de Maktub,
por lo que debo aceptarlo como una parte más
de aquella filosofía un tanto extraña de vida que llevo...
Dije más de una vez que mis amigos eran
parecidos a mí, pero luego,
me di cuenta que cada uno de ellos eran diferentes
aunque pensáramos sobre muchos temas parecido,
estaba claro, que en el fondo, todos eran muy distintos y estaba
en eso la magia, porque el aceptarlos y el que
ellos me aceptaran formaba parte de la fortaleza o debilidad de
cada relación...
Creo haber sentido cero cariño por
los perros, y hasta molestia por sus ladridos,
hoy ellos forman parte de mis escritos y
de aquellas descripciones de la noche en Valparaíso,
aquella ciudad en la que vivo, en la que ellos -los perros-
no descansan...
Quise alejarme de personas, de muchas personas,
pero ellas no me dejaron sola, de hecho,
hicieron que mi sentido de “libertad” y de “soledad” tan preciada
cambiara mucho...
Traté de odiar la distancia, pero
poco a poco ella se encargó de enseñarme
que a veces es una buena opción para
revitalizar relaciones y más aún,
reconstruirlas y hacerlas cada vez, más fuertes...
Así una y mil cosas, la vida
es quien paso a paso nos va
mostrando sus atributos,
es ella quien nos enseña, que
siempre tenemos dos opciones
y somos nosotros quienes escogemos...
2 comentarios:
OOOOOOOOooooooooooooooooooooooohhh, me encanto...
estoy de acuerdo con eso, de hecho hace un tiempo habia llegado a la misma conclusión, la causa-copnsecuencia es parte de MaKtUb!
A veces la distancia nos ayuda!
y la cercania nos hace mal...
uums!
ya niña!
te kero!
chaulin
Descanso
El sol bañando este rincón
luz, calor, paz interior.
De no ser así
todo se hubiese vuelto rígido,
frío, encarcelado, sólido.
Falto de libertad.
El murmullo de allí adentro
corroe los ventanales,
aún así llegan hasta acá mareados,
perdidos, casi desvanecidos.
El viento empuja todo,
menos el sol.
Lo único que parece mover al sol
es el tiempo.
El tiempo mueve todo
en su marea de energía infinita,
de movimiento perpetuo.
El tiempo es como el aire,
si nos falta nos morimos,
si nos sobra lo desperdiciamos.
¿Y en su justa medida?
Que se yo...
Algunos hacen poesía.
Publicar un comentario