viernes, abril 25, 2008

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Y quisiste llamar a la nostalgia, quizá sin premeditarlo realmente...

Pero, ¿Sabes? ayudas más de lo que crees, el día después que trabajamos el que es hasta ahora el más reciente escribí que los ciclos se iban cerrando, y el mío lo hizo, solo queda uno abierto y es el que nos sigue uniendo, el que nos hace llegar a aquella complicidad que en realidad no comprendo, el que hace que aunque no nos hablemos en siglos en dos segundos te actualices totalmente...

Sin duda que estar allí dentro fue un gran comenzar para lo que es mi hoy y sin duda que lo será para el mañana.

¿Sabes? es en este momento donde sé que mis ciclos y tiempos estaban completos, donde sé que la divergencia es algo que podemos utilizar siempre, a nuestro favor -y en el ámbito en que lo deseemos- si bien estar allí dentro no lo fue todo, se hizo algo totalmente necesario en un momento, hoy guardo aquellos mejores recuerdos y a aquellos buenos amigos que encontré -como siempre cuando salimos de un lugar- en mis bolsillos llevo un par de buenas palabras, un trío o cuarteto de amigos de allí, muy buenos momentos, algunos llantos y muchas de las mejores cartas que para mí se han escrito.

Eso es, esta es la magia de aquel lugar que se nos impregna durante más de dos días en la piel.

Es la magia del lugar con el que mareamos a la gente los días después.

Es la magia del lugar donde aprendemos de la luz y donde nos hacemos concientes que ella la tenemos todos, solo debemos ocuparla en el momento y lugar que cada uno estime conveniente, sin duda que las cosas que no se piensan son las mejores de nuestra vida.


Hari Bol!.